I Foro Social de las Américas

Radio Internacional Feminista/FIRE
Por Katerina Anfossi y Margaret Thompson.


30 de Julio del 2004

Género y diversidad: Una fuerte crítica a la globalización

 Líder Indígena denuncia represión por militarización

 

Quito, Ecuador/ “Primero ellos nos llamaron narcotraficantes, luego nos llamaron asesinos, y hoy nos llaman terroristas”, declaraba  la líder indígena Leonida Lurita Vargas de Bolivia, cuando habló en uno de los paneles sobre resistencia de los pueblos indígenas frente a la militarización de América Latina por Estados Unidos, otros gobiernos y las compañías transnacionales.

Vargas fue una de los  10,000 activistas que creen que “otro mundo es posible” lema de los Foros Sociales y del I Foro Social de las Américas realizado en Quito, Ecuador, entre el  25 y 30 de Julio.

Ella es miembra de una de las 814 organizaciones registradas en el evento, provenientes de 45 países del continente y algunos países de Europa.

Vargas  describió como militares de Estados Unidos están dando fondos para la construcción  de tres nuevas bases militares en su región, con el pretexto de la importancia que tendrán en la “guerra contra la droga”, pero, que en realidad son centros que funcionan contra lideres y movimientos políticos y sociales que han  resistido los esfuerzos de las compañías multinacionales para la explotación de petróleo, las cuales han obtenido sus  contratos a través del gobierno, sin el permiso de las comunidades.

 

Debatiendo Estrategias de Resistencia a la Globalización Neoliberal

En la ceremonia de apertura del foro, Blanca Chancoso, del Comité Organizador, declaró que el foro va ha permitir desarrollar propuestas y estrategias de acción para resistir el modelo económico neoliberal que ha creado gran marginación, pobreza, e inequidad social. Ellas señalaban que los planes económicos necesitan reconocer la diversidad de pueblos y contextos, incluida las necesidades de las mujeres, ya que imponen un modelo global  de mercado para todos.

“La globalización capitalista  tiene aspectos que son racistas, sexistas y que destruyen el ambiente” dijo Blanca Chancoso. “Pero aquí, nosotros vamos a hablar de como podemos construir otro mundo, otra América”

Los participantes del foro pudieron elegir entre 429 eventos, entre conferencias, paneles, seminarios, talleres y actividades culturales. Eventos focalizados sobre temas de género, derechos humanos de las mujeres, diversidad sexual y derechos de las personas lesbianas/gays/bisexual y transgénero (LGBTs) y también sobre racismo, derechos  indígenas y  las luchas hemisféricas.

El I Foro Social de las Américas, profundizó en los acuerdos de  libre comercio que se están negociando en América Latina, los impactos de la globalización y el modelo económico neoliberal,  así como la militarización de la región, sobre guerra y paz incluida la situación de Colombia y la guerra de Estados Unidos  en Irak.


Género y Diversidad: ejes transversales de discusión.

Las mujeres tuvieron un rol importante en la organización y participación del foro, así como al haberse designado el eje de género y diversidad como ejes transversales que cruzaron todos los otros temas.

Magdalena León, de Ecuador y miembra del Comité Organizador, espera que las perspectivas de género, así como la participación y liderazgo de las  feministas tengan un fuerte impacto en el proceso del evento. Que la trasversalidad del eje de género no se quede solo en palabras o declaraciones.

Igualmente, el eje de diversidad quedó reflejada en muchos  paneles,  conferencias y en la participación de gran variedad de personas, de grupos diferentes, quienes hablaron sobre temas como orientación sexual, raza, etnicidad y clase.

Ana Irma Rivera de Puerto Rico habló durante la conferencia “Diversidad como ética de las Alternativas”, de la importancia de ver la intersección de género y diversidad.

Rivera señaló que la palabra género es usada como sinónimo de mujer, y esto supone que todas las mujeres son parte de una misma categoría homogénea, con lo cual se niega la diversidad entre las mujeres.

También señaló que es necesario incluir dentro de la categoría de género a mujeres y hombres. 

Rivera enfatizó la importancia de ver la diversidad racial. Por ejemplo, los grupos de indígenas, de afro descendientes, afro caribeños, son lo más pobres de la región, pero las mujeres de estos grupos constituyen dentro de ellos la población  más pobre.

La intersección de género y diversidad fue reflejada en gran variedad,   por las mujeres participantes como afro descendientes, indígenas, lesbianas, jóvenes, ancianas, feministas, rurales, urbanas, sindicalistas y otras,  quienes hablaron con sus propias voces y perspectivas sobre sus experiencias y propuestas para eliminar la discriminación y  contribuir en la construcción de un continente que priorice el desarrollo humano antes que el mercado capitalista.

Muy visible dentro del eje de la diversidad fueron los derechos sexuales de  las personas lesbianas/gays/bisexuales/transgénero(LGBTs). Rivera llamó a las participantes a reconocer y trabajar para incluir la orientación sexual como una categoría de derechos humanos que no esta incluida en las leyes nacionales de muchos países. En consecuencia las personas  LGBTs no están protegidas de la discriminación en el empleo, salud, vivienda, privacidad, reconocimiento  familiar y también la opresión extrema en asaltos sexuales, crímenes por odio basados en la orientación sexual.

La excepción en América Latina es Ecuador que incluye orientación sexual como una categoría protegida en la constitución.

 

Feministas hacen un llamado por modelos alternativos de economía.

Este tema fue incluido en varios paneles y conferencias del foro, donde se criticó el modelo neoliberal y el impacto en las mujeres. En el panel sobre “Alternativas Económicas Feministas”, Louise Vandelac de Canadá, señaló que el trabajo doméstico que realizan las  mujeres no está calculado en el producto interno bruto (PIB), lo cual contribuye  a la feminización de la pobreza.

En esta misma sesión, Norma Sanchis de Argentina, hizo notar los esfuerzos para empoderar a las mujeres con los programas de micro-crédito, los cuales no tienen un impacto positivo, porque muchos hombres utilizan los créditos de las mujeres para su propio beneficio. Esto se debe a la desigualdad de poder dentro de las familias.  Sanchis y Vandelac señalaron que es necesario crear modelos alternativos de economía que  incluya las diferencias de poder dentro de las relaciones de género en las familias.

 

Comunicación y medios de la sociedad civil: la importancia de su reconocimiento.

Muchas actividades se enfocaron en la comunicación y los medios,  incluyendo un panel de síntesis realizado el último día del foro, llamado “Cultura y Comunicación”.
Los panelistas hablaron sobre la necesidad de los movimientos sociales y políticos de  reconocer la importancia de los medios  e incluir en sus estrategias los derechos humanos de la comunicación.

Un participante dijo que imagina que “Otro Mundo es Posible” donde los indígenas, las mujeres, los jóvenes, y otros grupos marginalizados y excluidos tienen sus propios medios y redes de comunicación.  También señalaron la necesidad de que la sociedad civil haga un monitoreo y vigilancia de los medios para asegurar la inclusión y la no exclusión de esos grupos.

 

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