Quiero hacer esta reflexión en memoria de las mujeres haitianas que han sido símbolo de la resistencia y a las cuales la historia se ha empeñado en opacar. A Victoria Mantou, conocida como Toya, quien tomo parte activa en la liberación haitiana de 1804. A las propulsoras del feminismo haitiano, Sanite Belaire, Guillonet Charlot, Cecile Fatima. A Miriam Merlet, Ann Marie Cariolan, Magali Marceli y a todas las mujeres haitianas.
Las fuerzas políticas transnacionales ven a Haití como un Estado en Subasta, un centro de bolsa de valores, una compañía por acciones, quien más aporte, tiene más acciones. Por ejemplo, este ha sido el criterio para conformar la Comisión Interina de Reconstrucción.
Haití no está en venta, forma parte de los cuestionamientos que han hecho las mujeres haitianas a ese esquema mercantilista de reconstrucción.
Las organizaciones sociales y de mujeres han cuestionado la falta de democracia que ha primado en el proceso de reconstrucción y la marginación con que se ha llevado a cabo. Apuntando hacia la necesidad de un nuevo paradigma de reconstrucción.
Un modelo de reconstrucción, que parta del reconocimiento de la historia del pueblo haitiano y de su resistencia. Como plantea Clorinde Zephir, un modelo de reconstrucción que tome en cuenta su riqueza inmaterial, cultural y natural, la fuerza vudú. Mirian Merlet también decía en una entrevista de Evandro Bonfim en el 2004, “Nuestra cultura es fuertemente impregnada de herencia africana, marcada por la cultura vudú, única en sí misma. A través de esta herencia, podemos construir puentes para una realidad mejor”
La cultura Vudú es parte consustancial de la historia de resistencia y de liberación del pueblo haitiano. Sus tradiciones y cultura se conjugan con la política y las transformaciones sociales. Ningún hecho histórico o político en Haití ha estado al margen de esa cosmovisión y por tanto, cualquier proyecto de reconstrucción que no lo tome en cuenta está encaminado al fracaso.
La tesis de un estado fallido, un estado inviable, con la cual, ya antes del terremoto las élites de poder global habían sentenciado a Haití, subyace en el modelo de cuasi ocupación a que lo tienen sometido. Los grandes intereses económicos son los que están marcando el proceso de reconstrucción. La tragedia de Haití es el nuevo paraíso para el gran capital. Es la gallina de los huevos de oro.
A seis meses del terremoto, la promesa de los 11,000 millones de dólares, no ha logrado garantizar un espacio digno para los 1.6 millones de personas que viven en refugios. Que tienen como pared una sábana vieja, una lona, o una carpa.
No han sido suficientes para garantizar la dignidad de las mujeres y las niñas, asegurándoles un lugar cerrado y seguro donde hacer sus necesidades fisiológicas.
La promesa de los 11,000 millones de dólares, no ha sido suficiente para garantizar un mínimo de iluminación en los refugios y de esa manera mantener un poco de seguridad para las mujeres y las niñas. Los testimonios de las mujeres refieren el nivel de inseguridad y el temor que sienten cuando la noche se adueña de los refugios.
Esa promesa de 11,000 millones dólares, no ha bastado para separar a la población de los 20 millones de metros cúbicos de basura. Que amenaza con convertirse en un nuevo terremoto de epidemias.
No han sido suficiente, para ubicar a los 1.2 millones de desplazados, mayoría mujeres. María Suarez, les llama dislocados. Sin techo, sin empleo, sin comida, sin rumbo.
Esos 11,000 millones de dólares, no han sido suficientes para evitar que las mujeres se embaracen para tener acceso a un poco de leche.
No han sido suficientes para enfrentar, prevenir y dar respuestas a las violaciones y violencia sexual de que son objeto cada día las mujeres y las niñas en campamentos y comunidades de desplazados.
Esas promesas de 11,000 millones de dólares, no ha servido para sacar a la población del trauma post tragedia, el miedo, la ansiedad y para su recuperación terapéutica.
No han sido suficientes para evitar que mujeres, niñas y adolescentes, se tengan que ver obligadas a prostituirse por comida y una carpa.
No han servido para garantizar atención a los cientos de niñas y niños huérfanos y abandonados que deambulan por los escombros.
No han servido para enfrentar el hambre y la falta de agua y medicina.
Tampoco han servido para garantizar cuidado a las 200,000 mujeres embarazas o recién paridas, al momento del terremoto.
No han alcanzado para asegurar a las mujeres métodos anticonceptivos, que les permitan prevenir embarazos, así como tampoco para ofrecerles servicios especiales de atención post aborto.
No han sido suficientes para adoptar medidas que contribuyan a reducir la carga de trabajo de las mujeres. Las cuales han tenido que sustituir la falta de centros para la atención a los cientos de mutilados, a los enfermos, a la falta de servicios en los refugios.
No han alcanzado para consultar e involucrar al pueblo en el proceso de reconstrucción, para preguntar a la población sobre sus necesidades, sobre el modelo de reconstrucción que quieren.
No han alcanzado para costear y etiquetar recursos para atender las demandas de las mujeres, de manera que se puedan involucrar activamente en el proceso de reconstrucción y evitar reconstruir sobre las mismas bases de desigualdades.
Esos millones de dólares, no han alcanzado para desarrollar una mínima infraestructura, que permitan prevenir y enfrentar las amenazas y riesgos en que se encuentra el pueblo haitiano por la entrada en vigencia de la temporada ciclónica.
No han alcanzado para reconocer la participación del propio pueblo, ayudando a su pueblo, de las mujeres ayudando a las mujeres. No han alcanzado para respetar la soberanía del pueblo haitiano.
Frente a este fracaso, se impone un nuevo paradigma de la solidaridad. La solidaridad como un espacio transformador, como un terreno donde hacemos unas apuestas para acompañar. No la solidaridad como una forma de acallar conciencia, como un cumplido humanitario, sino la solidaridad como una corriente de fuerzas estratégicas y alianzas que se tejen para enfrentar una realidad circular que de alguna manera nos toca y nos impacta a todas.
La solidaridad feminista con el pueblo y con las mujeres haitianas, hoy se hace más necesaria que nunca. Porque a seis meses del terremoto, la situación es aún peor.
A seis meses del Sismo, la solidaridad feminista supone nuevos desafíos.
1.Denunciar a nivel internacional la exclusión de la población y de las mujeres en que se centra el modelo de reconstrucción.
2.Demandar que sean costeadas y etiquetadas las necesidades de las mujeres con un porcentaje de las donaciones.
3.Fortalecer las relaciones y vínculos con las organizaciones feministas y de mujeres de Haití, con miras a acompañarlas en su proceso de recuperación y fortalecimiento.
4.Promover nuevas iniciativas de solidaridad feminista con las mujeres haitianas.
5.Divulgar a nivel internacional la violación a los derechos humanos de que están siendo víctimas las mujeres haitianas.
6.Acompañar a las mujeres haitianas en su proceso de reconstrucción de su memoria histórica.
7.Promover espacios de diálogos para intercambiar, y conocer las propuestas de las mujeres haitianas sobre la reconstrucción del país.
La historia de rebeldía y resistencia de las mujeres haitianas, nos da la certeza de que ellas se levantarán y enfrentarán con sus manos y su corazón el terremoto del patriarcado y del neoliberalismo, solo necesitan que nos cojamos de las manos con ellas.
Marcha contra Monsanto: semillas de libertad en Haití
Marcha contra Monsanto: semillas de libertad en Haití
María Suárez Toro, RIF
Las semillas donadas en mayo por la compañía multinacional Monsanto no fueron bien recibidas en Haití por productores y productoras agrícolas.
Monsanto, acusada internacionalmente de crear dependencia alimentaria mediante la distribución de semillas híbridas, donó en mayo un total de 130 toneladas de semillas de maíz y de hortalizas y ofreció otras 345 toneladas de los mismo durante el próximo año.
Las importación del donativo y la distribución del mismo a campesinas y campesinos en Haití había sido aprobada por Emanuel Prophete, Ministro de Agricultura del gobierno de Preval. Dijo que los agricultores del país no conseguirían buenas semillas por el impacto del terremoto que azotó el país el pasado 12 de enero afectando al país entero de distintas formas. Prophete afirmó al periodista Sebastan Walter de la Agencia al Jazeera que al inicio tuvo dudas pero que todas fueron aclaradas por la Monsanto quien le aseguró que no eran trangénicas.
Las semillas de maíz y tomate entre otras, fueron distribuidas en Haití por el Programa Cuencas para Recursos Ambientales Naturales (Watersheds Initiative For National Natural Environmental Resources - WINNER) que busca aumentar la producción agrícola y es financiado por la Agencia Internacional de Desarrollo de los Estados Unidos (USAID), además de ser el Programa que brindará apoyo técnico sobre el cultivo y sobre los fertilizantes y pesticidas.
Mouvman Peyizan Papay (Movimiento de Papaye MPP), una de las principales organizaciones campesinas de Haití rechazó las semillas, realizando una marcha de más de 10,000 campesinas y campesinos vestidos de rojo el pasado 4 de junio. Salieron del Centro de Formación del atravesando los 7 kms. hasta llegar a Hinche, localidad agrícola en la región de Plateau Central. Rechazaron las semillas y los productos Monsanto, quemándolas simbólicamente. Todas las personas que tocaron las semillas usaban guantes, lo que reflejó que sabían del peligro. En cambio un vendedor de productos agrícolas en la zona, Jethro Shannon, dijo a Al Jazeera que actualmente vende sacos de esas semillas que le fueron entregadas como donación, pero que nunca le dijeron qué tipo de semillas eran.
www.youtube.com/watch?v=a-kzhF5UYh0
www.youtube.com/watch?v=8jecdHeuUZU
Las acciones de MPP contra Monsanto estuvieron también dirigidas contra las políticas del gobierno haitiano que afectan a campesinas y campesinos cuando aprueban productos que no ayudan a resolver la crisis agrícola haitiana. El MPP fue fundado en 1973 en la comunidad de Papaye cerca de Hinche, cabecera departamental del Departamento Central de Haití para mejorar las condiciones de vida de campesinas y campesinos, contando con una membrecía de 60,000 pequeñas y pequeños agricultores.
Entre sus luchas está la soberanía alimentaria. Por ello antes de marchar contra Monsanto, habían organizado una acción simbólica en la que sembraron semillas de maíz ¨créole¨ en una de las haciendas experimentales del MPP para mostrar su determinación de usar semillas locales orgánicas de las cuales se generan alimentos saludables y soberanía alimentaria. Al día siguiente a la marcha plantaron árboles en conmemoración del Día Mundial del Medio Ambiente.
Una declaración suscrita por las organizaciones campesinas haitianas y demás movimientos sociales del país y de otros países de la región que los acompañaron resalta los impactos destructivos que sufren las agricultoras y agricultores de la región y otros continentes al utilizar los productos Monsanto.
Chavannes Jean-Baptiste, dirigente el Movimiento Campesino de Papay (MPP) y vocero del Movimiento Nacional Campesino del Congreso de Papay (MPNKP) había difundido un comunicado el 14 de mayo en el que sostuvo que las semillas Monsanto son un fuerte ataque contra la pequeña agricultura, el campesinado, la biodiversidad, la semilla criolla y lo que queda de ambiente natural en Haití.
Históricamente las mujeres han sido guardianas de las semillas autóctonas de la tierra. Los conocimientos especializados de las mujeres en relación con los recursos genéticos aplicados a la agricultura y la alimentación hacen de ellas custodios esenciales de la diversidad biológica. Según la FAO las campesinas son productoras principales de los cultivos básicos de todo el mundo - arroz, trigo y maíz – que proporcionan hasta el 90% que consumen los pobres en las zonas rurales. Women make up 70% of the world's poor and produce 80% of the developing world's food, yet they own less than 1% of the world's land.
En Haití no es diferente. Ivette Michaud, fundadora del Comité Coordinador Nacional de Mujeres Campesinas (KONAFAP por sus siglas en créole) dijo una vez a Beverly Bell que “Sabemos que en Haití hay más mujeres que hombres y más gente en el campo que en la ciudad. Nosotras trabajamos en la agricultura, laboramos preservando la fruta, mercadeamos los productos, vendemos la comida, sembramos y criamos a la niñez. No es que digamos que lo que hacemos nosotras no lo pueden hacer los hombres pero sí sostenemos que ellos no pueden hacer lo que es necesario para la sobrevivencia sin nosotras.”
En MPP ellas son el 35% de la membresía, es decir unas 20,000 mujeres organizadas en grupos propios y en grupos mixtos, trabajando por la producción pero también por sus derechos como mujeres. En 1998 la organización inauguró un proyecto educativo de mujeres campesinas que ya ha ayudado a 11 de ellas a graduarse de universidades locales y extranjeras y han regresando a sus comunidades a compartir sus conocimientos.
Una de sus dirigentes, Joslen Tyresiase dijo a este medio que las mujeres también luchan por un desarrollo local de la producción en Haití y de la semilla que ese desarrollo produce “porque esa semilla es un patrimonio de la humanidad y de la tierra que no se puede perder.” Aclaró que organizar la marcha del 4 de junio fue difícil por las condiciones en que vive la gente todavía después del terremoto “pero era una responsabilidad para llamar la atención sobre esto que esto pasando con las semillas híbridas que nos afectan en tantas formas.” Añadió que el gobierno tiene responsabilidad ineludible en esto y por eso también es una lucha contra lo que pasa a ese nivel.
La solidaridad internacional se dejó sentir también de cara a la marcha local. Vía Campesina de Brasil, organización conocedora de las formas en que Monsanto aprovecha las calamidades y necesidades para crear dependencia de sus semillas y productos, ha manifestado que "...conociendo el historial de esta multinacional, tenemos la certeza de que se trata de una infame táctica empresarial para el aumento inescrupuloso de sus ganancias; ganancias que se obtendrán a costa de la explotación de familias campesinas y de la destrucción de la soberanía alimentaria de Haití".
Desde el terremoto, el gobierno de Brasil ha enviado 36 toneladas de semillas autóctonas de maíz, 36 toneladas de fríjol y más de 170 kilos de semillas de hortalizas que se han distribuido a través de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) a pequeños agricultores.
La página web de Monsanto dice que su donación busca aumentar la producción de alimentos y ayuda a largo plazo para la recuperación del país frente al impacto del terremoto. Sostiene Monsanto en su medio que ¨los agricultores necesitan semillas de calidad porque a mejor semilla mejores oportunidades de mayor alimentación.
Pero se sabe que las semillas de maíz de Monsanto requieren de tratamiento con le fungicida Maxim XO y que las semillas de tomate deben ser roceadas con Thiram del tipo químico tóxico conocido como bisdithiocarbamates (EBDCs) que ha causado suficiente preocupación en la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA) como para ordenar una revisión especial de su impacto en quienes lo utilizan.
De acuerdo con la Revista Neurol de París, Francia, (2002 Dec;158(12 Pt 1):1175-80), 12 casos reportados al Centro Contra Envenenamientos de Bordeaux durante una década mostraban síntomas neurológicos de variada severidad a corto plazo. Existe literatura sobre intoxicación aguda que se expresa en signos neurológicos de dolores de cabeza, mareos y confusión, además de casos de ataques cerebrales, todos siendo reversibles. Pero el contacto de largo tiempo al químico ha sido asociado con el mal de parkinson y afectación neurocognitiva.
Monsanto es la compañía productora de más del 90% de todos los transgénicos plantados en el mundo. Según Greenpeace, un transgénico (Organismo Modificado Genéticamente, OMG) es un organismo vivo que ha sido creado artificialmente manipulando sus genes. Las técnicas de ingeniería genética consisten en aislar segmentos del ADN (el material genético) de un ser vivo (virus, bacteria, vegetal, animal e incluso humano) para introducirlos en el material hereditario de otro. La diferencia fundamental con las técnicas tradicionales de mejora genética es que permiten franquear las barreras entre especies para crear seres vivos que no existían en la naturaleza. Se trata de un experimento a gran escala basado en un modelo científico que está en entredicho. Algunos de los peligros de estos cultivos para el medio ambiente y la agricultura son el incremento del uso de tóxicos en la agricultura, la contaminación genética, la contaminación del suelo, la pérdida de biodiversidad, el desarrollo de resistencias en insectos y "malas hierbas" o los efectos no deseados en otros organismos. Los efectos sobre los ecosistemas son irreversibles e imprevisibles.
Aunque en Haití no hay legislación contra la importación de transgénicos, por el momento el Ministerio de Agricultura ha rechazado la oferta de Monsanto de donar tales semillas también.
Pero las semillas híbridas son igualmente dañinas. ¨Híbrido¨ es la semilla que proviene de cruces simples artificiales entre materiales que tienen buenas aptitudes combinatorias, por lo que la obtención de semilla híbrida debe lograrse mediante polinizaciones controladas con el fin de certificar la exactitud del cruce. Generan un ciclo de dependencia alimentaria y comercial permanente por cuanto las semillas Monstanto necesitan de los pesticidas y herbicidas de la empresa, además de que no se pueden guardar para las subsiguientes cosechas.
Haití es el único país en el hemisferio americano en el que la mayoría de la población es rural, sumando más de 60% según datos del 2006 de la ONU. Más de la mitad de los alimentos que se consumen en Haití son importados aunque hace 30 años Haití producía todo el arroz que consumía.
Datos oficiales del Banco mundial dan cuenta que cerca de 2,4 millones de haitianos siguen aquejados de la inseguridad alimentaria a raíz del terremoto de enero y que la ganadería y la agricultura serán fundamentales a largo plazo para una recuperación sostenible.
Pero los problemas de inseguridad alimentaria ni siquiera empezaron con el terremoto. Tienen su origen inmediato en las políticas de desarrollo.
La historia de las intervenciones externas en Haití ha creado un peligroso dependencia sobre el mercado global. Más recientemente, como condición para respaldar el retorno de Aristide al gobierno luego del golpe de 1991, el gobierno de EUA, el FMI y el Banco Mundial exigieron que la economía de Haití se abriera al comercio externo. La tarifa de arroz de Haití fue reducida de 35% a 3%, la más baja en la región Caribeña, y la inversión gubernamental fue desviada del desarrollo agrícola hacia el pago de la deuda externa. Sin apoyo ni protección gubernamental, los agricultores haitianos no tuvieron posibilidad de competir con los altamente subsidiados agricultores industriales estadounidenses. Los subsidios a los productores de arroz en EUA ascienden a $1.3 billones en 2003, cantidad que es más del doble del presupuesto anual de Haití.¹ El éxito de los esfuerzos de ayuda y reconstrucción en Haití dependerá de la reconstrucción a corto y largo plazo de su sistema alimentario e instrumentos para el desarrollo económico local. Esta tarea requiere el compromiso con la soberanía alimentaria y la democratización del sistema alimentario a favor de los pobres, dicen los autores de Rebeliones Alimentarias: Crisis y Hambre de Justicia, Holt-Giménez y Raj Patel con Annie Shattuck.
Las semillas de libertad para reconstruir una Haití saludable no son las de Monsanto. Se encuentran en los brotes de ejercicio de soberanía alimentaria del campesinado haitiano y la solidaridad internacional con sus luchas.
Posicionamiento de los Movimientos Sociales Haitianos sobre el proceso de “reconstrucción” de Haití.
Nota de Prensa
Por Sergia Galván/ 06/06/2010. Las organizaciones y movimientos sociales de Haití denuncian el proceso establecido, para formulación del “Plan de Reconstrucción de Haití” que ha sido la base de las discusiones de la Conferencia de donantes que concluyó ayer en Santo Domingo, ya que el mismo se caracterizó por una exclusión casi total de los actores sociales haitianos y una participación escasa y no coordinada de los representantes del Estado Haitiano.
La vía trazada para la reconstrucción de Haiti en el PDNA-Plan de Evaluación Nacional Post-Desastre-, no puede responder a las expectativas del pueblo haitiano, ya que el mismo no ha sido concebido para impulsar el desarrollo, sino para la restauración, mientras que el contexto en Haití exige una reorientación completa del modelo de desarrollo.
Es lamentable que este documento, producido por un grupo de 300 tecnócratas, sea presentado en primer lugar a los donantes, sin que antes se haya agotado un proceso amplio de consulta con los actores sociales haitianos.
Consideramos, que la reunión prevista para el 19 de marzo con algunas organizaciones de la sociedad civil en Puerto Príncipe, no puede sustituir a los verdaderos mecanismos de participación de los distintos componentes de la sociedad haitiana en la definición de su futuro colectivo.
La situación de crisis generada por el terremoto nos plantea el desafío de iniciar un proceso alternativo destinado a definir un nuevo proyecto de nación, que contemple estrategias serias para superar la exclusión, la dependencia política y económica. Para que esta nueva orientación sea posible y nos conduzca a una nueva era de prosperidad, es necesario el divorcio con los paradigmas que se han seguido hasta ahora y desarrollar un proceso inclusivo de movilización de los actores sociales. Para lograr eso es necesario hacer las siguientes rupturas:
1. Ruptura con la exclusión. Romper con esta dinámica es una condición esencial para una verdadera integración, basada en la justicia social y destinada al fortalecimiento de la cohesión nacional. Esto implica la participación y la movilización de las fuerzas sociales tradicionalmente excluidas como las mujeres, campesinos, jóvenes, artesanos etc. Significa también, la inversión de las estructuras oficiales actuales de opresión y la invención de un nuevo Estado, cuya praxis esté orientada hacia la transparencia, institucionalidad, justicia social, respeto a la diversidad y los derechos humanos.
2. Ruptura con la dependencia económica. Construir un modelo económico que impulse la producción nacional, con énfasis en la agropecuaria y la agroindustria girada primero hacia la satisfacción de nuestras necesidades alimentarias (cereales, tubérculos, leche, frutas y pescado, carnes etc.)
Este nuevo modelo no debe estar dominado por la lógica de acumulación excesiva de riquezas ni por la especulación, sino orientada hacia el bienestar del pueblo, la valorización de la cultura nacional y la recuperación de nuestros recursos forestales. Debe también reducir la dependencia de los combustibles fósiles promoviendo la evolución hacia el uso de las inmensas reservas de energías renovables disponibles en nuestro país.
3. Ruptura con la Centralización excesiva del poder y de los servicios públicos. Desarrollar un modelo gobernabilidad basado en la descentralización de las decisiones, de los servicios y de los recursos y el fortalecimiento de las capacidades de los gobiernos locales y la creación de mecanismos que garanticen la participación directa de los actores de la sociedad civil haitiana.
4. Ruptura con las relaciones actuales de propiedad de la tierra. Implementar de un proceso de reorganización del espacio físico en los campos y en las ciudades, que permita desarrollar espacios públicos y bienes sociales, tales como escuelas públicas, parques públicos, viviendas, etc. Esto implica la realización de una reforma agraria integral y de una reforma urbana que permita dar soluciones a las Cientos de Miles de personas que no tienen vivienda. Para cumplir con estos desafíos es necesaria la redefinición del papel del Estado y su funcionamiento.
Para construir un nuevo modelo de desarrollo se requiere una extensa, constante y amplia movilización de los sectores populares que tienen interés en la descentralización y en un mayor acceso a los bienes públicos (salud, educación, agua potable, saneamiento, comunicación, energía eléctrica y vivienda). Los sectores explotados y excluidos deben ser los principales protagonistas de este proceso.
Los Movimientos sociales que firman esta declaración hacen un llamado a la movilización y se comprometen a realizar pronto una Asamblea del Pueblo Haitiano, en la que se abordarán los desafíos y definir estrategias para la construcción alternativa de nuestro país.
La misionera Bautista de Idaho, Estados Unidos que acaba de ser puesta el libertad tras el juicio ayer en Haití que la declaró culpable de realizar “arreglos de viaje ilegales” no era ninguna “santa.” Laura Silsbury es una mujer de negocios en su pueblo de Boise en Idaho dónde tiene un record de 14 acusaciones por no pagar salarios a sus empelados, por no pagar sus deudas en el caso de una casa $358,000 en la que fundó su organización New Life Children's Refuge en noviembre del 2009 que fue cerrada un mes después por fata de pago y por violar las leyes de su propio país, al menos en los casos de 4 delitos por manejar su vehiculo sin el seguro mínimo mínimo que protege a terceros en caso de accidentes. La misionera había sido puesta en prisión junto con un grupo de 10 misioneros por haber tratado de sacar ilegalmente del país a 33 supuestos huérfanos haitianos por la frontera con la República Dominicana. El resto fue puesto en libertad en el mes de febrero pero ella, en su calidad de jefa de la delegación cristiana que pretendía “salvar” a las criaturas, fue detenida hasta ser juzgada este pasado lunes 17 de mayo en Puerto Príncipe. Fue puesta en libertad en Haití al haber cumplido tres meses de cárcel. Las diosas bendigan a las niñas y niños del próximo país dónde la negociante vaya a buscar a quines “salvar.” El negocio de las almas puede ser lucrativo y hay que pararlo pues esas almas tienen cuerpos, tienen país y. es más la mayoría de los supuestos huérfanos que se llevaba de Haití tiene al menos un familiar vivo según investigó la agencia de prensa AP.
Tres marchas de protesta han caracterizado lo que va de esta semana que inició el 17 de mayo en Haití, una en Jacmel, otra en Cape Haitien y otra en Puerto Príncipe. La onda expansiva del rechazo a las medidas de Préval se extiende por el país. Todas han coincidido en que Préval, quien ha solicitado a un Senado vencido en su plazo para legislar, que le autoricen a gobernar hasta que haya otro presidente nombrado, además de plantear que quiere cambiar la constitución. ¡Vaya medidas que propone! Y además lanzó la represión contra manifestantes en PauP con el resultado de un muerto, un herido y 11 detenciones. Según Radio Kisqueya “varios miles de personas han vuelo a manifestarse el lunes para exigir la reunicia del Presidente. Los manifestantes derribaron barricadas establecidas por la policía alrededor de las ruinas del Palacio Nacional a invertir el escenario, cantando consignas contra el Jefe de Estado a quien acusan de forma deliberada extendió su mandato hasta el 14 de mayo 2011 por la que se modifica la ley electoral de 2008, votada por los parlamentarios a su pago. Ellos están exigiendo la retirada de la Ley, así como las relativas a la institución por 18 meses del estado de emergencia.” La gente está indignada. El señor Presidente, según Jean Claude Bajeux del Centro Ecuménico de Derechos Humanos en Radio Kisqueya la semana pasada, está operando fuera de la legalidad y que eso hay que abordarlo. La defensa del estado de derecho no es una cuestión secundaria para un pueblo que lleva años luchando por una estabilidad democrática, incluyente e igualitaria. Y su Constitución es la del fin de la dictadura, es decir, diseñada adoptada para evitar que vengan otros de la misma calaña que los Duvalier que se instalaron 29 años en Haití. Y que nadie se llame a engaño, los pocos medios que han divulgado la información sobre estas protestas insisten en decir que la gente pide que vuelva Aristide y eso es una generalización terrible. Los únicos que piden eso son los partidarios del mismo Partido de Préval y Aristide – Lavalas - porque quieren volver al poder y no tienen otras opciones dentro del partido.
Representantes de los Comités de Campamentos (KOK) organizaron el pasado 12 de mayo una concentración de “sentadas sentados” frente a las oficias del Primer Ministro, Max Bellerieve. Eran más de 800, lo que quiere decir que los campamentos se están organizando bastante. Fue una acción pacífica para pedir cuentas al gobierno acerca de los planes para resolver la situación de los campamentos provisionales de manera adecuada no forzada. Van a seguir movilizándose hasta encontrar respuesta a sus demandas.
La organización feminista Solidaridad entre Mujeres Haitianas (SOFA) va a realizar su asamblea anual. Para valorar su trabajo en los primeros meses de la fase de emergencia en su país. SOFA reactivó la clínica de las mujeres, está desarrollando con Ka Fanm un programa de atención psico-social a mujeres en los asentamientos provisionales para defenderse de la violencia y desarrolla todos sus programas de trabajo. Su local, que no fue afectado por el terremoto, fue puesto solidariamente a disposición del resto de las organizaciones feministas para reuniones y demás actividades. Esperamos con interés su reporte próximamente.
· La ayuda humanitaria en Haití sigue enfrentado grandes retos mientras el panorama político se complica, reconocen organismos que permanecen en ese país. Caso especial es el de las poblaciones fuera de la capital donde la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios OCHA reporta que 48.000 familias tienen que encontrar un refugio en Léogâne y Gressier (oeste del país). En Petit Goâve y Grande Goâve (oeste), la instalación de refugios de transición se encuentra frenada por la lentitud de trabajos de desescombro que sufren de una falta de equipamientos, informó también el organismo de la ONU. No está previsto ningún apoyo para las reparaciones o el desescombro que puede costar un promedio 3.600 dólares por vivienda cuando se trata de comprometer obreros, según los datos recogidos. (fiente:EFE)
· OCHA reportó que la criminalidad va en aumento en Haití, causando temores entre la población y obstaculizando la asistencia humanitaria a las comunidades más necesitadas del país. Elisabeth Byrs, portavoz de la OCHA, informó que los secuestros y robos se han incrementado frente a una fuerza policíaca insuficiente y carente de armas. Asimismo, subrayó que el abastecimiento de servicios básicos como el agua y la electricidad sigue siendo muy problemático como consecuencia de los sabotajes y daños a la infraestructura resultados de la violencia registrada en febrero y marzo. La portavoz señaló que se estima que unos 25.000 haitianos aún poseen armas.
· Surge estrategia legal para abordar la violencia contra las mujeres en Haití. Una delegación de abogadas, activista y salubristas de Estados Unidos que visitaron Haití durante unas semana para conocer lo que pasa con las violencia contra las mujeres encontraron que persiste en forma alarmante la violación otras formas de violencia contra las mujeres en los asentamientos provisionales y que algunas fuentes oficiales culpan a las víctimas de esta escalda. “Es importante contrarrestar este mito de que es por la promiscuidad, son crímenes violentos por estranhos en la noche y ameritan la atención de la policía y otros grupos que ayudan a organizar los campamentos” dijo la coordinación de la delegación y abogado del Institute for Justice & Democracy in Haiti (IJDH), Blaine Bookey. Los testimonios de mujeres niñas dan cuenta que son crímenes perpetrados por grupos armados y asaltantes que las golpean y las amenaza si denuncian las violaciones. Las mujeres entrevistadas también sostienen que cuando reportan, la policía no las toman en serio. “Es inaceptable que estas violaciones no sean castigadas, ahora estamos trabajando casos legales contra los violadores y para que las mujeres tengan la justicia que se merecen” dijo Mario Joseph, abogado del Bureau des Avocats Internationaux (BAI) que recibió la delegación en su oficina de Puerto Príncipe. Por su lado la abogada Lisa Davis de MADRE dijo que “ si vamos a superar la cultura de total impunidad de los violadores, hay que crear ambientes en que las sobrevivientes se sientan cómodas la reportar estos crímenes y donde se les tome en serio.” La delegación denunció la falta de servicios públicos de atención en salud para las victimas y hizo un llamado al gobierno de Haití, las agencia de la ONU, los países donantes, las ONG que trabajan en Haití a mejorar los servicios y atender a las víctimas, incluyendo mas patrullajes policiales con personal femenino y entrenamiento a todo el personal en la forma de reportar estos crímenes. (Fuente: Lawers Earthquake Response Network)
El primer re-asentaamiento de algunas de las familias removidas del Campo de golf en Petionville deja muchos que desear. Dice Clorinde Zephir: Està en Corail Cesselesse, a unos 15 kilòmetros al norte de Puerto Principe, y tendrá que extenderse a partir del lugar llamado Bon Repos hacia el Norte en direcciòn de la cuidad de Arcahaie sobre 7000 kilòmetros, según lo que se dice. Hay que dejar un poco la gran via Puerto Príncipe – Cabo haitiano, desarrollada entre mar y montes, y entrar a la derecha en el campamento que por el momento están los militares americanos construyendo, aplaneando el terreno con tractores, bulldozers, mientras un helicòptero vigila la comarca. Por el momento es un gran espacio vacío cuyo centro esta ocupado por carpas nuevas del mismo modelo, mas largas y profundas que anchas, blancas, alineadas y separadas por pasillos grandes, de tal manera que en este paisaje de una inmensa (para Haití) superficie , sin ningún árbol, desértico pues ecológicamente destruido, al pie del Monte à Cabrit, y en los “ bassins versants”, comunica un sentimiento de total aislamiento y de olvido. Es un lugar de sol y de viento. Al horizonte, los montes muestran una falda con pliegues nudos, calvos, blancos. Se sabe que con las grandes lluvias el agua que baja de la montaña trae todo en su camino hasta el mar. Entonces estos desplazados cumulan los riesgos, en caso de seísmo, de la subida del mar por una parte, y de las aguas devastadores de los montes por otra. Tres familias con niños llegados ayer me han dicho que llovió por la noche, que el agua entró en la carpa a lo largo de las costuras. Otra, llegada esta mañana, que encontraron agua en la carpa. Una mujer valiente, dijo que con un toldo encima de la carpa resultaría bien, y con otro en el suelo también, para que el agua quede abajo. Pues ninguna de estas familias recibió sabanas y colchón. Cierto, había colchones en los camiones o autobuses que trajeron unas ayer, y otras esta mañana. Sin embargo, al llegar les han dicho que los colchones eran para los agentes de la seguridad, es decir los militares de servicio. Entonces, niños, mujeres, hombres, todos han dormido en el suelo de piedritas escondido por el suelo plástico de la carpa. Hoy está de nuevo lloviendo y todavía no han recibido ningún colchón. Tienen agua para beber, aseos, pero lejos de la carpas, y sabemos que es un problema para las mujeres pues, al ir y volver de los letrinas, enfrentaron la violencia de los hombres en los campamentos de Puerto Príncipe. Recibieron todos “ kits” de comida. Dicen las madres que los niños comen la los dulces pero que lo demás no lo comen y que desde ayer no han comido nada. Esperan todos salir para comprar comida fuera. Una madre dice que no han traído las ollas visto que les han pedido que se marchen con muy pocas cosa, que iban a encontrar lo necesario allá. Una madre joven, no puede dar a comer a su nene de 2 meses desde ayer, porque ya no tiene leche y que no hay leche en el campamento. Dice que mañana irá a Puerto Príncipe. Unas horas más tarde me dice un desplazado que les han autorizado a salir del campamento de comprar comida pero que les habían aconsejado ser prudentes porque son diferentes de los demás: ellos llevan una pulsera verde. Por eso, las visitas también están prohibidas en el campamento a partir de las cinco de la tarde. Dicen en la prensa las organizaciones, como World visión, que el gobierno no tomó las disposiciones para preparar la venida de estos desplazados y coordinar las operaciones con ellas, tal como para las distribuciones de alimentos pronto después del terremoto. Entonces, quien tiene la responsabilidad de desplazar familias ya victimas en tales condiciones de no respeto de las normas humanitarias internacionales ¿Cual es la instancia que les autoriza a estas agencias empezar esta migración en tales condiciones? Es lo que ellas tendrían que esclarecer para el pueblo haitiano. Clorinde Zéphir, Port-au-Prince, 2010
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Cuatro meses después: Comités de Campamento piden cuentas al gobierno
Cuatro meses después: Comités de Campamento piden cuentas al gobierno
María Suárez Toro, RIF
Al marcar el calendario el aniversario del 4to mes del terremoto que azotó Haití el pasado 12 de enero, los Comités de Campamento (KOK por sus siglas en créole) ha organizado una “sentada” frente a las oficina gubernamental del Primer Ministro, Jean-Max Bellerive en la capital.
La cita es a las 9 a.m. Una convocatoria a una acción pacífica. Sentarse en la calle para pedir cuentas al gobierno acerca de los planes para resolver la situación de los campamentos provisionales de manera adecuada no forzada.
El terremoto dejó sin hogar a un número aproximado de 1,2 millones de personas que además de perder sus casas y sus pertenencias, perdieron familiares, vecinos y amigo.
La mayoría de personas se vieron obligados a ocupar provisionalmente cualquier espacio vacío que encontraban en la ciudad mientras más de medio millón se fue a otros pueblos fuera de Puerto Príncipe y unos 200,000 se pasaron en silencio a su vecino país.
El desalojo forzado por los daños a sus viviendas ocasionados por el terremoto y la incertidumbre acerca de su futuro en cuanto a vivienda es característica común de todos. Y los sigue uniendo la falta de respuesta del gobierno cuatro meses después y la amenaza de otro desalojo forzado, esta vez por las autoridades gubernamentales y dueños de algunos terrenos ocupados.
Es tan grave la situación que el 29 de abril el experto independiente de la ONU sobre los derechos humanos exige una moratoria sobre los desalojos de los desplazados internos. Después de su visita de una semana a Haití, Michel Forst declaró que "Esta gente debe ser ante todo protegida contra los desalojos ilegales, en espera de la creación de" una estrategia nacional, bien por el gobierno que garantizan el derecho a la propiedad, la protección del derecho a la educación y el derecho a llevar una vida decente."
Según la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas (MINUSTAH) ya se han realizado dos traslados de campamentos en la ciudad a lugares en la periferia. Unas 1,290 familias (un número aproximado de 8,000 personas) que habitaban temporalmente en un Club de Golf en Petion-Ville fueron trasladadas a Coral Cesselesse al norte fuera de la ciudad. Compuesto por 65 mil carpas donadas por el gobierno de Dubai, el asentamiento está en un extenso campo empedrado al pie de Monte Cabrito. Cada bloque está dividido por una calle ancha cubierta de grava gruesa. Hay agua suficiente, áreas de regaderas y letrinas. No hay un solo árbol no transporte público para viaja a la ciudad por la quebrada carretera de 20 kilómetros.
Un segundo traslado reubicó a 512 familias en el extremo nororiental de la ciudad, en el lugar conocido como Tabarre Issa, en el Oeste, camino del aeropuerto, una ruta congestionada y sumamente dañada por el terremoto. .
Ambos sucedieron el sábado 6 de marzo y en las mismas condiciones: sin preparación previa de la población, escaso tiempo de aviso y prohibiéndoseles llevar las escasas pertenencias que habían logrado recuperar de sus destruidas viviendas.
La ONG internacional Médicos del Mundo (MDM) ha manifestado su preocupación acerca de la evacuación forzada de personas desplazadas. Los testimonios de personas trasladadas son elocuentes. Dos de ellos, reasentados en Coral Cesselesse habaron a Daniel Lozano, el 29 de abril para www.publico.es) "Llovió muchísimo, pero aguantamos bien. Canalizaron el agua. Aquí sí vivimos con dignidad", resume a Público Pierre Sanon, sociólogo y uno de los líderes de OU (Organización Unión), nacida en el interior del campo de desplazados, pero añade que "Por la mañana hace un calor terrible, y aquí no hay una sola sombra. La gente se deshidrata, hay insolaciones. Y luego por la noche vienen los mosquitos, infernales, y hasta ocho clases de bichos."
El profesor Charles Dumore relata al mismo medio que fue reasentado del campo de golf junto a su mujer y a su hija, dice que "Allí estábamos casi inundados, pero podía ir a trabajar. Aquí, ¿cuál será nuestro futuro?". Manifiesta su preocupación por la lejanía de la capital, el desierto en el que viven y la falta de respuesta sobre un campamento espontáneo “Campamento Obama” que existía a la par y que al no contar con servicios, llegan al campamento “oficial” en busca de agua y de ayuda y de servicios.
Por otro lado, las 1.300 familias (7,335 personas) que el días del terremoto montaron campamento provisional en el Estadio Nacional fueron obligadas a salir del lugar por las autoridades gubernamentales de deporte en un operativo de desalojo, a nombre del respeto al inicio de la temporada de futbol en el país. La policía llegó en la madrugada de la noche anterior sin avisar, amenazando con una mano y dando carpas con la otra, para que la gente se fuera a dónde encontrara lugar en la ciudad.
La ONG francesa “Acción Contra el Hambre” criticó el “desplazamiento forzado y sin preparación” de los desplazados por el terremoto. Las declaraciones de las autoridades deportivas y la reacción de los pobladores en los medios son elocuentes. ¨Hay que hacer revivir el fútbol porque hay jugadores que esperan poder retomar el juego y alimentar a sus familias con su oficio" dijo Rolny Saint-Louis, director del estadio ¨Sylvio Cator¨, en medio de los airados gritos en su contra lanzados por los pobladores, que lo acusaban por recurrir a la fuerza para desalojarlos.
Cuatro meses después del terremoto los KOK, sentados hoy en manifestación pacífica frente a las oficinas del Primer Ministro esperan respuesta, una mejor respuesta que lo que les ha tocado vivir a los dos primeros grupos “experimentales” que fueron sacados de terrenos requeridos por el estado y por sus dueños.
¨Queremos conocer los planes y ser parte de las decisiones para que no haya sorpresas y no vayamos a empeorar” dijo a este medio una coordinadora de campamento que no quiso ser identificada por miedo a represalias que ha escuchado existen en los nuevos asentamientos.
Para algunas mujeres el trauma ocasionado por el sismo requiere una atención comunitaria que aborde el impacto individual y colectivo de una manera que al final ayude a reconstruir el tejido social.
Así lo plantea la estudiante de segundo años de leyes de la Universidad Estatal de Haití, Marquise Ferjuste « Yo creía que cada cual tenia su vida y la responsabilidad de desenvolverse, pero tomé conciencia con el terremoto, de que hay que mirar la vida de otra forma y por eso asumí la tarea de la atención psico-social ayudando a la gente. »
Cuenta que cuando sintió el impacto del terremoto el pasado 12 de enero en la capital y al ver que la Universidad también se había derrumbado, decidió con su organización que lo que había que hacer era ayudar a la gente a salir del trauma. “Empecé a hablar con quienes me rodeaban en mi barrio, desarrollando la atención psico social después del terremoto porque hay mucho trauma con una vivencia como fue sobrevivir el terremoto; hablar de lo vivido porque la gente debe reaccionar para saber que la vida continua.”
Se propuso ayudarles a entender que no era el fin del mundo y que había que hacerle frente a los efectos. Dar ánimo fue el segundo eslabón de su estrategia psico social de atención frente a una profunda depresión que llevó a muchas personas a divorciarse de esa realidad, atribuyendo el temblor a una profecía. “Yo les decía que era un fenómeno natural y que como al había que enfrentarlo.”
El tercer eslabón de su estrategia era reconstruir las relaciones de la comunidad para sobrevivir. Eso lo hizo su organización creando espacios comunitarios para compartir.
Estudió leyes porque se siente feminista. “Hay una actitud de demasiadas mujeres de que eso no es una profesión para nosotras, pero yo no creo que hay profesiones que no son para nosotras». Sostiene que nació con su fuerza, no la aprendió de nadie.
James Jaques es el Secretario Ejecutivo de la Gran Frente Nacional de Estudiantes a la que también pertenece Marquise. El joven, sociólogo antropológico también narro sus motivos para iniciar un trabajo psico-social. « Nos metimos a desarrollar la atención psico social después del terremoto porque hay mucho trauma con una vivencia como fue sobrevivir el terremoto; la gente debe reaccionar para saber que la vida continua. Eso se hace mediante el deporte, la cultura. »
Estudió sociología antropológica porque le interesa relacionarse con la gente. « Con este conocimiento puede ayudar a formar comunidades que satisfagan sus necesidades. » Dice que la política fue parte de su vida desde siempre. “Al ver la situación del país y de la Universidad cuando el gobierno de Aristide la reprimió en el 2004, me di cuenta que nada cambió y por ello me decidí a luchar contra la exclusión, por un a sociedad en que todas y todos tenga oportunidades de desarrollar todo su potencial’.
El día del terremoto estaba con su hermano cuando escucharon a la gente gritar por ayuda y llorar de dolor. »Sentimos que la gente se volvía loca y que había que dar una oportunidad a llorar y hablar, además de sentir, pero también de organizar actividades deportivas y culturales para distraerse. »
Ahora también concentran sus energías recuperadas para las tres fases para la reconstrucción del tejido universitario, que han caracterizado de la siguiente manera: Regresar al estudiantado para que vuelva a la universidad ya que la educación es clave para la reconstrucción de Haití; Que los estudiantes que le faltaban tesis las terminen; y Que los profesores se capaciten mas y mejor.
Una cuarta dimensión aportada por Jean Claude Bajeux del Centro Ecuménico de Derechos Humanos en su diálogo con los estudiantes y ese medio. “Es la deuda con la refundación con la institucionalidad de la Universidad que viene arrastrándose desde 1960 con la política de la dictadura hacia la universidad.”
Lauture Jaques coincide. “Antes del 12 de enero, ya la universidad estaba en crisis. La actitud de la universidad apunta a que los estudiantes no se gradúen. Medicina estuvo 9 meses cerradas porque la decana andaba viajando y después del 12 de enero no hubo intento de las autoridades de organizarnos para la crisis y emergencia, sino que fueron las ONG” afirma. Otro sueño de su Federación es tener un campus universitario, que nunca han tenido la Universidad Estatal.
Otra experiencia de atención psico-social en Haití es la que actualmente desarrollan algunas organizaciones feministas. Reporta Ronald Colberg (Alterpress, 9/04/10) que las organizaciones KayFanm (Casa de la Mujer) y Solidaridad entre Mujeres de Haití (SOFA) han asumido un proyecto de intervención psicosocial apoyado por UNIFEM, consistente en la creación de células móviles que se desplazan por los asentamientos provisionales para atender mujeres que tienen que defenderse de la escalada de violencia en esos lugares.
Una de las dirigentes de Kay Fanm, Yolette Jeanty André dijo a ese medio que ”Hay una necesidad de defensa continúa para poner fin a la violencia doméstica y para desalentar la tendencia a la violación de las mujeres, tendencia presente en los refugios”.
La Red de Defensa de los Derechos Humanos (RNDDH) sostuvo en su informe para el Día Internacional de la Mujer del 2006 que las informaciones de SOFA y Kay Fanm, dan cuenta de 682 casos documentados de violencia en el 2005, de los cuales 287 de esos fueron violaciones y 395 correspondieron a violencia física.
Ese año del 2006 el gobierno creó un plan de 5 años para bordar la problemática pero con el terremoto la mayoría de programas, centros de atención y denuncia y hasta el mismo Ministerio de la Mujer y locales de las organizaciones han sido afectados.
Así lo confirma en CNN (16-04-10) Lina Abirafeh del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) quien reporto que en las primeras semanas se reportaron 20 casos de violación. LA RNDDH reporta 16 caos en el primer mes después del terremoto y se sabe que en situaciones como las que se viene en los campamentos, las mujeres no denuncian.
La falta de seguridad en las calles y los asentamientos, la falta de iluminación y la carencia de servicios de atención a la violencia fueron denunciados por las mujeres como tema principal de preocupación cuando de reunieron con la entonces Presidenta de Chile Michelle Bachelet cuando se reunión con algunas representantes el pasado 6 de marzo en su visita Haití.
Las feministas haitianas destacan que el trauma del terremoto es relativamente sencillo de tratar, ya que se refiere a fenómenos naturales que requieren una mínima intervención para sacarlo del sistema, pero insisten que el trauma de la violencia de género requiere una atención permanente y más sistemática, precisamente por no ser natural. Insisten en que esa delicada atención debe darse en la lengua materna de las personas a atender.
La violencia contra las mujeres requiere un tratamiento diferente que se sale de los hechos ¨naturales¨ y ¨puntuales¨, por lo que requiere estrategias que las feministas han implementado en todos los contextos y que en situaciones de catástrofes naturales y crisis sociales se agudizan, requiriendo acciones intensificadas desarrolladas en apoyo a las victimas de esa violencia.
Y las cifras son alarmantes, aunque a sabiendas de que ante la falta de servicios, las mujeres no denuncian lo que les pasa. Según Partners in Health, desde el 12 de enero hasta el 21 de marzo se habían reportado 230 casos de violación en 15 asentamientos provisionales en la ciudad, es decir, 15.3 por asentamiento y actualmente hay más de 500 asentamientos provisionales.
Con el impacto del terremoto, Haití es un pueblo afectado pero no enfermo. Sufre un trauma emocional colectivo e individual que debe ser tratado en los lenguajes que aprendieron con las emociones – el créole y el francés. En otras palabras, lo que comúnmente se denomina “leguaje materno” es el idioma aprendido con las emociones. El trauma de tanta pérdida es emocional, requiriendo intervención en los lenguajes aprendido con las emociones.
Así, estudiantes y activistas feministas haitianas coinciden en aspectos fundamentales de la atención psico-social. Haití tiene mucho que aportar.
Mujeres viviendo con VIH-SIDA en Haití: triplemente afectadas por el terremoto
María Suárez toro, RIF
Médicas y médicos especializados en enfermedades infecto contagiosas coinciden en que en Haití, a pesar de que no existe una amenaza de expansión significativa del virus del VIH-SIDA, después de terremoto, una atención integral a las comunidades es indispensable para que ninguna de las infecciones no se propaguen, afectando a la población enferma y la que todavía no sufre enfermedades. Coinciden además en que las mujeres requieren atención especial y lo están haciendo en el contexto.
Una de ellas es la Doctora Marie Merci Sevallos es coordinadora de "Cero VIH/SIDA en Haiti" que trabaja con mujeres viviendo con VIH SIDA. Su organización lleva una década trabajando más con mujeres que con hombres porque ¨¨ellas son las que se reconocen enfermas y acuden en busca de ayuda, además de ser las que atienden a la gente enferma, por lo que necesitan mucho apoyo.¨
Fuentes oficiales del Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH Sida (ONUSIDA) estiman que en ese país hay 120,000 personas que viven con el virus y que más de la mitad son mujeres.
Según un reportaje de IPS (Amy Bracen, 2006) el los últimos años se ha estabilizado la prevalencia del virus, a manera que en el 2006 se habían reportado menos de la mitad de casos que el en 2003 y en ese año se sabía que unos 10.000 portadores recibían terapia antirretroviral.
Por otro lado, en un informe recién presentado, ONUSIDA ubica la prevalencia seropositiva de la población adulta haitiana en 2,2 por ciento, frente al 3,1 por ciento de 2003, pero sin que constara una reducción entre mujeres rurales.
La organización que Sevallos coordina atiende directamente 600 mujeres y algunos hombres en la actualidad después del terremoto. ¨En Haiti las personas que viven con VIH SIDA son pobres y con la enfermedad, mas la pobreza y ahora el terremoto, viven en condiciones terribles, además de que les hace más vulnerables el hecho de que todavía no hay atención de ayuda humanitaria dirigida especialmente a personas con el virus¨ dice.
Según la médica, la gran mayoría de las mujeres que atienden se han ido a vivir a las provincias por que quedaron sin vivienda. ¨Allí no pueden conseguir la medicina retrtoviral, pero se las conseguimos aquí y la llevamos donde estén. Para que permanezcan dónde están pues en la ciudad podrían estar peor¨ aclara.
La organización acompaña a las personas viviendo con el virus ayudándoles a buscar comida y tener una mínima vida digna. ¨El mejor apoyo es el acompañamiento pues cuando una va a ver las personas, te dicen que están contentas que sobrevivieron el terremoto y te cuentan cómo sobrevivieron, pero es cuando ves como están viviendo que te das cuenta de la afectación que están sufriendo ahora en una vida que ya era dura, por la pobreza y por el virus y que ahora se pone peor porque muchos viven en casas destruidas por lo poder vivir a al intemperie o tener tiendas de campaña y la mayoría de ha ido al campo a donde laguna familiar que no tenía lugar para mas gente.¨
Añade que en los lugares fuera de la ciudad no consiguen sus medicamentes. ¨Por eso nosotras se los levamos y les llevamos la ayuda humanitaria que conseguimos.¨ Ha recibido apoyos de la Red de Salud de Mujeres de América Latina y El Caribe a la que perteneces su organización, de la Redde de Salud de Brasil, de Mano a Mano con las Mujeres de Haití en Puerto Rico y del Campamento Feminista Internacional, entre otras.
Otro médico entrevistado es Dr. Pape, el reconocido médico haitiano que colocó a su país en las páginas de la historia de los aportes de los países del Tercer Mundo a abordar la pandemia del VIH SIDA cuando en su Laboratorio GHIESKO desde 1982 produjo una formula más accesible para detener el virus de VIH SIDA en personas infectadas con el virus.
Pape coincide con Sevallos en el sentido que la amenaza actual después de terremoto re refiere más las condiciones en que vive la gente infectada. ¨No me preocupa tanto la expansión del virus que se ha estabilizado en el país, lo que más preocupa en este momento se refiere a las condiciones en que vive la gente afectada por el terremoto. “La gente esta teniendo que vivir en condiciones que amenazan su salud en general, por lo que urgen programas integrales de atención” dijo a este medio.
Al igual que Sevallos, Pape sabe de lo que está hablando. Un asentamiento provisional de más de 5,000 personas que se instalaron en los predios de la Universidad de Kuisquella rodea la Ghiesko Clinik ubicada en la misma Universidad. “El problema principal que tiene la gente es la falta de trabajo y la clínica tiene un problema grande también, que es que toda esta gente que vive en carpas precarias, esta ubicada en una zona que se inunda, con lo que ahora con tanta gente, a amenaza de epidemias es tremenda”.
Actualmente la Clínica trabaja para reubicar a la gente en una colina cerca del lugar. ¨Un lugar donde puedan tener casas transitorias anti inundación, anti sísmicas y anti huracanes, por eso estamos trabajando para que gente misma las construya y así tengan casa y trabajo a la vez.”
El nuevo asentamiento va a tener agua potable, alimentación y sanitarios, escuela y energía solar, además de ayudarlo a convertirse en una comunidad transitoria de tres años. El proyecto está siendo apoyado por la Fundación de la Universidad de Cornell de donde Pape es graduado. Cuenta con el apoyo de otras como Fondation Merieu, Fondation Capital Bank y la Fondation Max y Maryse Penette va a aportar para la construcción y desarrollo de una escuela primaria y una vocacional.
Al preguntársele sobre el lugar de las mujeres el médico sostuvo que ellas son un pilar (poto mitán en créole) que apoyadas en sus derechos y condiciones, afectan para bien a sus comunidades. ¨La igualdad de las mujeres es una lucha constante para que cualquier sociedad avance¨ concluyó.
Una preocupación adicional es que en la atención estén incluidas las acciones para atender la violencia contra las mujeres, ya que las violaciones y el hacinamiento en campamentos que propicia prácticas sexuales indiscriminadas y forzadas por las circunstancias de pobreza y falta de poder y privacidad pueden afectar la propagación del virus.
ONUSIDA da cuenta (Voice of America 2010) que en el país que tiene los mas altos índices del virus en el Caribe, la principal formas de trasmisión son las relaciones sexuales. ¨El riesgo de la violencia y sobre todo la violencia sexual y violencia contra las mujeres presenta un problema grande y un reto en términos de la transmisión del VIH…¨ dijo a ese medio el Director de Apoyo Técnico a Países de ONUSIDA, Tim Martineau, añadiendo que hay siete prioridades para abordar la problemática: reconstruir el sistema de salud, proteger a las personas desplazadas que viven con el virus y reconstruir las redes de personas que viven con VIH SIDA y sus organizaciones.
Tres organizaciones de derechos humanos de Haití cuestionan la legitimidad de la votación del estado de emergencia adoptado recientemente por el senado de se país. ¨Los derechos de las personas puede verse amenazada, así como el destino del propio país", consideran que estas organizaciones. Miércoles, 28 de abril 2010, Radio Kiskeya.
Cataclismo en Haití: La Realidad se Impone Ante Nosotros
Por Katerina Anfossi Radio Internacional Feminista 30 de enero 2010
Jean Claude Bajeux, profesor de literatura, escritor e intelectual haitiano. Es uno de los fundadores del Centro Ecuménico de Derechos Humanos de Haití, organización sin fines de lucro que desde 1977 promueve la defensa y protección de los Derechos Humanos en Haití.
Con él converse durante una visita que Radio Internacional Feminista realizara a Haití entre el 28 y 1 de febrero de 2010.
K: Usted ha señalado “Cataclismo sobre Haití”, ¿cuál es el significado de esto?
Jean Claude: Este sismo, este terremoto es como si fuera atacada la identidad misma, la existencia de Haití, es un cataclismo…es una cosa que no se puede pensar. Son 140 000 o 150 000 personas muertas en diez minutos, en silencio y es todo el país que ha perdido una parte de su patrimonio. El patrimonio de edificios, casas y también mucha gente.
Obviamente es algo que no se nos ocurre pensar que le podía pasar a un país como Haití.
El periódico Le Monde, está publicando esta semana un Cuaderno Especial que tiene como título Haití ANNEE ZERO, lo cual sugiere que todo ha vuelto a ser en la existencia de este país, que ahora hay que hacer de nuevo otro país.
Estamos frente a una destrucción física y hasta moral de nuestro país. No se puede aceptar la realidad. Lo que estamos mirando ahora, no tiene nada que ver con un país que había existido, que había logrado un cierto nivel de expresión cultural, de expresión nacional.
Los poetas, novelistas, y toda la literatura haitiana se para (se detiene) aquí, en este día. Ahora hay que empezar a pensar en un país que está totalmente destrozado, por algo que es un cataclismo anónimo, que no puedes decir que fue culpa o responsabilidad de alguien. Estamos ante una cierta lógica física de la tierra en este cataclismo, que nadie tiene que definir, que nadie tiene que justificar. Ha pasado y punto.
A partir de eso hay que reconstruir de nuevo la comunidad, empezar refabricar de nuevo, todo lo que ya habíamos fabricado: música, literatura, pintura, pero también todas las expresiones de una sociedad. Las escuelas de Puerto Príncipe y de la zona central han sido derrumbadas, los hospitales, todos los edificios del gobierno, todo.
La población de Haití es de 9 millones de habitantes y más de la mitad tienen menos de 20 años. De esa población se han enterrado más de 120 000 y creo que 30 000 han quedado debajo de las ruinas. Muchos han sido heridos en brazos y piernas.
K: Haití es uno de los países más empobrecidas de América Latina, esta pobreza ha hecho que el impacto del terremoto fuera mucho más violento, ¿esa es una apreciación certera?
Jean Claude: Eso es real. Desde mucho antes se señalaba el peligro de seguir así, construyendo sin ninguna regla, sin ninguna ley o reglamentos de construcción, y sin la perspectiva de una amenaza de terremoto. Hay una cierta manera de construir a prueba de terremotos, nadie se preocupaba de eso y de hecho la cantidad de edificios que se derrumbaron es increíble, imagínese que de todos los edificios que se encuentran en la zona del choque, no hay ninguno.
El Palacio Presidencial se derrumbó, la Catedral se derrumbó y tres pisos de escuelas se derrumbaron. Es el costo que pagamos por la pobreza. Es una pobreza terrible, la gente no quiere escuchar que hay pobreza. Pero hay consecuencias.
K: Haití año cero. ¿Es posible reconstruir y bajo qué condiciones?
Jean Claude: Toussaint-Louverture quien es el padre de la independencia haitiana, y que preparó las condiciones para la lucha por la independencia, fue arrestado por las fuerzas de Napoleón y murió…como 8 meses antes del fin de la guerra de la independencia.
Él sabía que la independencia era gigantesca para nuestro país, porque teniendo nuestro país una economía basada en la producción de azúcar, café y cacao, que había que transportar para vender en Europa, América del Norte, se necesitaban barcos y los elementos necesarios para que la economía se desarrollará.
200 años aprovechándose de los restos de esa economía, porque era un país con una economía artificial y por eso se derrumbó. Le faltaban las condiciones para hacer funcionar esta economía y la primera revolución quebró la capacidad de expansión, la segunda la tecnología de esos productos y la tercera el poder llevar los productos al mercado. Todos estos elementos eran necesarios para que la economía pudiera moverse. Fueron 200 años en los que nos aprovechamos de los restos de esta economía, pero estos restos poco a poco fueron desapareciendo.
Entonces cuando se dice Haití Año Cero refleja al país aun sin la llegada del cataclismo. Habría que considerar que este deber de rehacer al país, de rehacer la economía del país, de rehacer la cultura, está puesto frente a nosotros, este grupo de ciudadanos que viven ahora después de la salida de los dictadores. Eso es la herencia, la destrucción de todo lo que había.
Se puede decir que desde 1986 (fin de la dictadura de Duvalier) hasta hoy, no hemos podido alterar la decadencia de la ciudad haitiana. Yo he visto y he participado en un gobierno, he participado en la caída del país que se ha manifestado en una serie de crisis.
Mi trabajo era en el campo de los derechos humanos, en el campo de la justicia y he presenciado la imposibilidad de este país por tomar el camino de la democracia, aun proclamando que si no entramos en ese camino no vamos a ninguna parte.
Hay que aceptar una estructura que se llama democrática, el reconocimiento de los derechos que cada ciudadano tiene, los deberes que el estado tiene con estos ciudadanos y los deberes de los ciudadanos para hacer caminar al gobierno. Nunca se llegó a esto.
Antes del cataclismo el país estaba en un estado de derrota, de caída, como una empresa que no podía funcionar por el hecho de que había una negación del derecho. Un país como Chile había conocido una crisis del derecho con el golpe de estado, pero hubo todo un esfuerzo de volver a un estado de derecho y se volvió. Es lo que Haití no ha conseguido hasta el día de hoy. En la mente de la gente no estaba gobernar con el derecho, gobernaban con otros medios lo cual llevó a la corrupción.
K: Reconstruir un mejor Haití ¿es posible, es viable?
Jean Claude: Ahora la totalidad de esta reconstrucción se impone ante todo. No se puede volver a lo que este país era antes del terremoto. Que para cada uno de nosotros era algo que pertenece a nuestros recuerdos de la niñez, pero hay que aceptar que ahora debe ser un país diferente, un país de todos, bajo una igualdad fundamental e indiscutible. Entonces debemos usar los medios que tenemos, la capacidad de los haitianos de aguantar el destino y lo duro de la vida, la resistencia de los haitianos, la capacidad de sufrir, de saber lo que es duro en el camino para llegar a un sitio. Tienen la capacidad de seguir caminando, de no conformarse en el dolor, de aceptar todas las dificultades.
K: Haití no es solo un país pobre de América Latina, es también un país que ha tenido intelectuales y momentos maravillosos en su historia.
Jean Claude: Haití fue el primero en enfrentarse a la esclavitud en una situación donde todo el mundo occidental, desde Estados Unidos hasta Rusia, de Suecia hasta España, aceptaron la vergüenza de imponer la esclavitud a todo el occidente del continente africano, con el pretexto de que no había otra manera de producir sus productos y de imponerse como potencia en el mundo. De imponerle a una parte de la humanidad la esclavitud basada en lo que sabían que era mentira. La mentira de que había una parte de la humanidad que no era humanidad. Imponerse ante unos seres humanos que no eran seres humanos, que no tenían derecho a ser seres humanos. Era una contradicción enorme.
Fue Haití el que se impuso a esto, y tuvo que darse una guerra de 18 años contra el ejército de Napoleón para finalmente proclamar el 1 de enero de 1804 la independencia haitiana basada en la igualdad de todos los seres humanos. Fue la negación de una sociedad basada en la esclavitud. Yo decía que cuando el Papa fue a celebrar los 500 años de la llegada de Colón a este continente debió arrastrarse sobre el piso para pedir perdón de haber hecho este crimen.
Haití se queda en la historia como este pueblo que ha afirmado su NO a la esclavitud. No podemos tener una sociedad sin reconocer la dignidad infinita de cada ser humano.
K: Su opinión sobre la presencia de las diferentes brigadas, y de fuerzas militares de otros países.
Jean Claude: Hay cosas que hay que ver dentro de un enfoque de necesidad por las circunstancias que se tienen que aceptar. No quiere decir que uno esté de acuerdo con eso. La realidad se impone ante nosotros. Hay que aceptar unas cosas en el momento para luego volver a lo absoluto.
K: Cuál es el impacto que tiene ésta tragedia sobre la expresión cultural y el arte del pueblo haitiano.
Jean Claude: Haití no es conocido en el mundo solamente por el hecho que ha vencido el sistema esclavista y se ha proclamado como república libre de la esclavitud en 1804 invitando a todo el continente a seguir estos pasos.
Haití ha sorprendido a la gente por algunas construcciones culturales que son muy originales. La primera, siendo no solamente Haití, sino otras islas también, la construcción de un idioma que es el Creole, que es el idioma nativo de todos los haitianos y también de diferentes islas del Caribe, aun en islas del Océano Indico detrás de Madagascar
Aparte de eso se ha conocido como un centro cultural del siglo XIX con la aparición de muchos escritores y poetas haitianos que se han esforzado en entender la situación que existía en el país.
Se ha distinguido también por un movimiento de pintura importante que se ha multiplicado en efectos. Ahora hay más de 1000 pintores haitianos y entre ellos unos de interés mundial. Andrè Malraux, un gran escritor de arte se ha desplazado antes de morir desde Francia hasta Haití para ver las obras de un pequeño grupo de Saint Soleil que nos presenta una pintura que atrae la atención.
Con este terremoto todos los objetos culturales, toda la cultura haitiana que se encuentra en objetos, libros y documentos está amenazada… El problema es que la herencia cultural de Haití es muy frágil…
El fracaso del estado haitiano está ligado con una fracturación de la cultura. Fue una cultura que tenía contradicciones que no fueron resueltas por una discusión alegre y libre. Siempre se manifestaban por periodos de dictadura. Cada vez que hay un periodo de dictadura es la señal que hay un conflicto que no se ha resuelto y hay que resolverlo entre comillas “con las armas”, con la fuerza, con la represión y la tortura. Lo que fue el caso prodigioso en su tamaño de la familia Duvalier que se quedó 29 años y rompió todo lo que quedaba del sistema político y social de Haití.
Antes de este terremoto tuvimos el terremoto de los Duvalier y después de nuestra llegada en 1986 no pudimos establecer un sistema democrático en los últimos 25 años. Siempre hubo que pelear con amigos de la dictadura y con gente que pensaba que teníamos que tener un régimen fuerte y poner de lado la constitución…No podemos tener estado, sociedad, desarrollo, sin un núcleo cultural que debe ser el motor del desarrollo porque es lo que establece los principios de la vida común. Que la gente me reconozca como un ser humano y me trate como un ser humano como yo también los trato como seres humanos. Si no hay un entendimiento sobre eso, que todos somos ciudadanos con todos los derechos contenidos en la palabra ciudadano no vamos a ningún lado.
Ahora mismo en el 2010 tenemos que empezar a recrear un núcleo cultural, una cultura capaz de hacernos aceptar nuestros fracasos y también los golpes del destino. Este golpe del terremoto es algo increíble en su fuerza, va a tener mucha importancia en la psiquis de los jóvenes, en la música, en todo. Nunca se va a poder borrar la memoria de este momento. Sin embargo, a partir de eso tenemos que crear otros momentos porque siendo seres libres no podemos aceptar la fatalidad del fracaso. Tendremos que organizarnos para llegar a una sociedad humanista donde todos los muchachos pueden comer, dibujar y cantar y nosotros los ancianos podemos mirarlos bailar.
K: Lo que está diciendo es fundamental. Como garantizamos que el fracaso no se repita.
Jean Claude: El fracaso también es de otros países hermanos en América Central. Es una lucha que todavía no se ha terminado, arreglar este problema requiere de una decisión general de la sociedad para escoger las reglas democráticas para el funcionamiento de la sociedad. Por ejemplo, los militares en diferentes países que ya estando en el 2010 aun no aceptan. Tenemos que llegar al momento de una sociedad que permite a cada uno ganarse su vida, crecer y al mismo tiempo dejar que la sociedad crezca también.
K: Como analizas el gobierno de Haití y su postura frente a este drama.
Jean Claude: Yo voy a pedirte el privilegio del silencio.
K: Cuales son las debilidades más grandes de la democracia en Haití.
Jean Claude: Para mí el hándicap, el obstáculo que no me permite hacer algo. El obstáculo más fuerte que tuvimos es que cuando los esclavos llegaron a América automáticamente llegaban mudos porque los esclavos no venían del mismo país, ni la misma tribu ni hablaban la misma lengua. Entonces siendo adultos llegaban sin decir ni una palabra. Tuvieron que aprender elementos del idioma de los dueños o crear unos idiomas como el creole haitiano. Entonces este hándicap no ha terminado.
La mitad de los niños haitianos no van a la escuela. Eso significa que cada año perdemos la riqueza que representa no solo los cerebros sino también la capacidad de creación de cada uno de esos muchachos y muchachas. Se dice que cerca del 10% de una población de niños es superdotada por lo menos en un área. Puede ser en el futbol, en el basquetbol, etc. Entonces hay esta pérdida que condena a la persona automáticamente a ser una persona de segundo rango en su sociedad. Esa es la barrera y creo que es donde deberían ayudar los países del mundo para que Haití salga de este hoyo. Eso es una tarea importantísima y para mí la primera: el acceso a la escuela para todos los niños.
Hay elementos físicos también. Como el peligro que representa el agua en nuestros países y que al mismo tiempo es la riqueza del país. No hay agricultura sin agua y no hay tierra sin agua. Entonces Haití debe desarrollar tecnologías para el dominio del agua como elemento importante en la agricultura, producción de energía y en la salud.
K: Ayer comentábamos que hay aproximadamente 160,000 hectáreas cultivables en este país pero también vemos una enorme deforestación y mucha tierra casi desértica y maltratada. Mas allá de la corta de árboles para hacer carbón que sirve como combustible para prender el fuego en los hogares. ¿Qué otros elementos han hecho que esta devastación ambiental sea tan fuerte?
Jean Claude: Cada vez que tu estas interviniendo en una naturaleza primaria ese es el resultado. La colonia tuvo que imponer la cultura de la caña y del café y arrasaron bosques. Sin embargo, yo no le doy tanta importancia a eso sino al crecimiento de la población. Si no hay una metodología, una tecnología del uso de la tierra, como resultado inmediato está la muerte de la vegetación. El animal que destruye automáticamente la vegetación es el hombre. El hace un camino por donde la gente pasa y ya la hierba no crece más. Creo que no tuvimos esa tecnología que hubiera permitido reemplazar la vegetación original por otra vegetación que hubiera tenido una función en la agricultura. Hay una fatalidad del crecimiento demográfico que impide la existencia, que destruye el ambiente.
K: Pero hay una gran concentración de gente en Puerto Príncipe, hay un campo abandonado.
Jean Claude: Eso es el resultado de otra cosa. Hubo un éxodo del campo. Un éxodo hacia otros países. Todo eso es resultado de la fracturación de una sociedad que ya no tiene receta, no tiene manera de arreglar sus problemas. Entonces todo se rompe, no hay resistencia ni creación. Tenemos una sociedad en camino de su propia destrucción, de su desaparición. Ojala que el año 2010 sea el año del despertar del país.
K: Sobre la solidaridad internacional y la ayuda humanitaria. ¿Qué puedes decirle a la gente que ha pensado que poner 5 dólares va a ayudar? Es importante seguir haciéndolo o es mejor hacer otra cosa.
Jean Claude: Hay que llegar a una organización. A una racionalidad de todo eso. En el momento la generosidad hace que la gente quiera hacer algo y lo hace, pero eso debe de entrar en una fase de organización para poder ayudar realmente al país. Pienso que debe haber invenciones de cooperación. Por ejemplo, la ayuda que da Cuba a Haití desde hace años en términos de la medicina, de los médicos, que llegó hasta organizar grupos cada año de 100 jóvenes haitianos que van a Cuba y vuelven como médicos. Eso es un modelo de cooperación.
Estoy convencido de que Haití no va a morir.
K: Muchas Gracias. (Fin)
Haití tres meses después: ahora el sismo es político
Haití tres meses después: ahora el sismo es político
María Suárez Toro
La noche del 16 de abril marca la fecha en que el gobierno de Haití le abrió las puertas a la participación directa sus decisiones gubernamentales a estados donantes y bancos de desarrollo entre otras agencias extranjeras, lo que algunos califican como una pérdida de la soberanía constitucional.
Uno de ellos es el senador y especialista en derecho, Youri Latortue del Partido Artibonite en Acción en el Departamento del mismo nombre. Latortue se rehusó ese día a votar a favor de la resolución del Senado que creó la Comisión Nacional de Reconstrucción argumentando públicamente que no podía aprobar tal medida porque “es contra la constitución y viola la soberanía”.
La votación fue realizada por un Senado a medias. Fue realizada con una composición de apenas trece senadores a favor, uno votó en contra, dos se abstuvieron y otros once estaban ausentes. La totalidad del Senado de Haïti es de una cantidad de 30 miembros, sin embargo 10 ya habían terminado su mandato, habiendo quedado vacio sus escaños porque no hubo convocatoria a nuevas elecciones cuando se terminaron sus periodos.
La Comisión que nombro el Senado está co-presidida por Bill Clinton, el esposo de la Secretaria de Estado de los Estados Unidos, además de ser Representante Especial de la ONU para Haití y el Primer Ministro haitiano Jean-Max Bellerive.
Está compuesta además por una decena de representantes de los países donantes del mundo, los bancos multilaterales, la Comunidad del Caribe (CARICOM) y las Naciones Unidas. Los países son los que más fondos prometieron para la reconstrucción de Haití en la Cumbre de Donantes para la reconstrucción de Haití el pasado 31 de marzo en la sede de las Nacionales Unidas en Nueva York. Estados Unidos, Canadá, Brasil, Francia y Venezuela. La parte nacional tiene una composición de igual cantidad de miembros que la parte internacional pero está compuesta por legisladores, empresarios, otros servidores públicos y un sindicalista. El Trust Fund multilaterial creado para tales efectos será supervisado por El Banco Mundial.
Las medidas de emergencia que acompañan la creación de tal Comisión extienden por 18 meses el “Estado de Emergencia”, lo que autoriza al gobierno de Haití a usar los fondos y tomar otras medidas necesarias para la reconstrucción, sin tener que pasar por la aprobación del Parlamento y sobrepasando los mecanismos de control y rendición de cuentas ordinarios que existen en el país.
El Presidente puede vetar las decisiones de la Comisión, con lo que el ejecutivo tiene poderes unilateralmente centralizados para actuar, pero también queda sin responsabilidad alguna para rendir cuentas nacionalmente sobre sus actuaciones y el dinero.
Difícilmente el Presidente va a contradecir los deseos de una Comisión con una fuerte representación financiera de quienes ponen la plata.
Difícilmente el Presidente va a tener que considerar propuestas que se salgan del deseo de los donantes, dado que representantes nacionales en la Comisión pertenecen a un gobierno saliente y sin mecanismos de participación social y política de otras fuerzas. Un sindicalista es la excepción que prueba la regla.
A pesar de que el texto del Estado de Emergencia estipula que eventualmente posterior a la crisis el Primer Ministro debe rendir informe al senado, lo cierto es que es muy probable que a la larga, cuando al fin se rinda cuentas, ellos ya no estén en el gobierno. El propio mandato del Primer Ministro vence a inicios del año entrante y aunque no hay indicios de elecciones a corto plazo, tampoco hay plazo para esa rendición de cuentas después de los 18 meses.
Igualmente el senado actual tampoco sea el que reciba el informe ya que su mandato vence en mayo de este año y tampoco se sabe como y cuando podría ser electo un nuevo cuerpo legislativo.
La decisión que otorga poderes únicos al Presidente y que le abrió las puertas a los organismos financieros y gobiernos donantes a participar directamente en las decisiones sobre el futuro de Haití tienen como trasfondo inmediato las promesas de casi 5 billones de dólares para la reconstrucción en esos 18 meses. Así lo ha confirmado el Presidente Preval cuando contestó a Latortue públicamente diciendo que las cosas se habían hecho así para recibir los fondos.
Otro trasfondo de fondo ha sido planteado por Naomi Kein, autora del libro La Doctrina del Shock*) cuando dijo en entrevista con Amy Goodman (Democracy Now, 14/01/10) que era bien probable que algunas fuerzas impulsaran desde el inicio de las operaciones de mitigación en Haití la doctrina del shock en su trabajo en el terremoto en Haití el pasado 12 de enero.
La tesis de Klein se basa en el reconocimiento de que economista, ideólogo del neoliberalismo. Milton Friedman articuló la política fundamental del capitalismo actual cuando dijo que “únicamente una crisis –real o supuesta— produce un cambio real; cuando la crisis se produce, las acciones que se adoptan dependen de las ideas prevalecientes.” Implica que desastres o contingencias, los efectos en la psiquis social cuando ocurren provocan que, ante la conmoción y confusión, se puedan hacer cambios que en otro momento son inaceptables.
El terremoto, dice Klein, “ofrece la oportunidad para reestructurar el gobierno y economía haitianos, disfuncionales desde hace tiempo…” Para Klein esta tesis de Friedman se convirtió rápidamente en una doctrina que inmediatamente se tradujo en una política que Klein previo para Haití por parte de los Estados Unidos.
No habían pasado dos días del terremoto cuando testigos daban cuenta de los convoyes de camiones militares de guerra de los Estados Unidos entrando a Haití como si de un conflicto armado se tratara. Además desplazaron más de 10,000 soldados y se encargaron de tomar las decisiones del aeropuerto dónde además estaba “acampando” el Presidente. Desde allí, al menos en una ocasión, evitaron el aterrizaje de aviones de ayuda de Francia y aprobaron el ingreso de más equipo militar de guerra. Hasta violaron la normativa internacional, distribuyeron la alimentación como lo pueden hacer solo en guerra y conflicto armado, es decir, tirándolo de los aviones.
Se dice que a caballo regalado no se le mira el diente, pero es que esa política del shock es igual a la vieja estrategia de guerra del Caballo de Troya. Klein sostiene que los poderes de la globalización corporativa aprovechan cualquier circunstancia de caos o crisis para implementar lo que no pueden hacer en momentos de normalidad jurídica y social o natural.
Esa es la doctrina. Cuando las fuerzas vivas de un país esta en shock, toleran y a veces hasta aplauden medidas que en otro momento no toleran, incluso son capaces de renunciar a sus derechos.
Es el caso de los EUA con el Patriot Act después del 11 de septiembre cuando cayeron las Torres Gemelas en Nueva York. En tiempos normales los usamericanos no hubiesen renunciado a sus derechos civiles como queda estipulado en esa ley que permite al gobierno de Bush interceptar casi cualquier tipo de comunicación y suspender otras libertades sin permiso del Congreso, frente a cualquier indicio de terrorismo, sin definir siquiera qué es un acto o una persona terrorista.
Ahora en Haití se han tirado a hacerlo en grande, bien grande. Se han enquistado en un gobierno extranjero. Es tan fuerte la asociación de la doctrina en las diferentes experiencias dónde los Estados Unidos la han implementado recientemente que la propia Clinton dijo el 9 de marzo en Front Line News luego de su visita a Haití que recuerda “como me sentí el 9/11 y lo difícil que fue, tan solo tratar de empezar a catalogar lo que tendríamos que hacer comos senadora de Nueva York”. Lo que hizo en esa ocasión fue avalar la política de Bush de adoptar el Patriot Act.
Y ahora sobre lo que hace su gobierno en Haití a pesar de los fracasos del pasado, que fue el tema que le planteó el periodista que la entrevista, Clinton, en su calidad de Secretarias de Estado de su país dice que “no hay garantías, pero creo que tenemos una mejor posibilidad (“better shot” es el término que usa, lo que significa un “tiro certero” en su connotación militar), en parte porque el terremoto ha sacudido, literalmente, a todo el mundo.”
El shock ha ocurrido, todo lo demás sigue el curso de la doctrina.
(fin)
* La palabra shock del inglés significa tanto “choque” como “trauma”, por lo que en lugar de traducirla aquí se hace la salvedad, para afirmar que ambas acepciones son relevantes, aplicándose al referente de los que provocan el choque con sus acciones, como si el referente es el estado de trauma de los demás actores que no reaccionan por ello. En Haití especialmente el referente del trauma es relevante, con el surgimiento de una palabra “pantan” que casi no se usaba en el vocabulario cróele y que ahora en pan de cada conversación, significando un trauma muy profundo. Se dice popularmente que la gente no reacciona a lo que esta pasando como lo ha hecho siempre (resistencia y protesta) porque esta en estado de pantan. Pero la misma gente se pregunta que pasarla cuando despierten y vean en lo que se esta convirtiendo su país.
Hoy el calendario marca la víspera de los tres meses después del terremoto en Haití el pasado 12 de enero. La prensa en mi país todavía cubre la catástrofe en primera plana y todavía es catastrófico el panorama. “Haití no se levanta” dice la principal noticia de El Nuevo Día en Puerto Rico.